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Lágrimas de la Virgen: promesas, apariciones y milagros

No solo los grupos que hacen una lectura apocalíptica del Calendario Maya o creen que los ovnis son señales de la Segunda Venida de Jesús sienten el imperativo de anunciar que la humanidad está por ingresar en una nueva era, sea catastrófica o de grandes transformaciones, que cambiará al planeta Tierra tal como lo conocemos. No existe tradición religiosa que no tenga espacio para quienes creen próximo el fin del mundo. Hay devotos que ante la angustia, o porque no pierden las esperanzas, deciden enrolarse a algún grupo milenarista. Pueden sumarse a grupos de meditación que esperan a las naves de rescate. Pero también integrarse en circuitos de oración mariana. Generalmente situados en los márgenes de la Iglesia Católica (porque la rechazan o les resulta indiferente), sus fieles acuden, en forma más o menos espontánea, a experimentar su vivencia religiosa allí donde el "milagro" se manifiesta. Todo lo que tiene que suceder es un acontecimiento maravilloso de orden doméstico o urbano: estatuillas sangrantes en la mesita de luz, apariciones que recuerdan la figura de la Virgen María en un tanque de agua o alguna otra representación del santoral católico en sitios más o menos visibles, más o menos cotidianos. Luego de lo cual también se sientan a esperar, porque estos signos sólo son señales, avisos, advertencias de algo divino que está por suceder, en un lapso tan perentorio que apenas si parece haber tiempo para reflexionar, arrepentirse o salir del pecado.

 

El pasado 3 de Diciembre una pieza de cerámica de la Virgen María "lloró sangre".

Hasta donde sabemos, nadie ha estudiado la relación entre estas manifestaciones de religiosidad popular y la búsqueda de satisfacción a un malestar (terrenal o trascendente) por los sectores más religiosos de la población; tampoco se sabe gran cosa sobre la incidencia de los medios en la propagación de este "modelo de milagro". Sí podemos asegurar que el esquema se repite una y otra vez, en ocasiones con una frecuencia donde las posibilidades de contagio mediático son tan comunes que se vuelven prácticamente previsibles.

En estos días la hipótesis sobre la tendencia fue confirmada en Santa Fe, donde sucedieron dos hechos casi idénticos con apenas siete días de diferencia.

Salto Grande (Rosario, Santa Fe). 3/12/2012. Eran las 20.30 hs cuando el enfermero Daniel Ledesma, que trabaja en el Servicio para la Atención Médica de la Comunidad (Samco) de Salto Grande, descubrió que una imagen de la Virgen desatanudos lloraba sangre. De sus manos y pies también brotaba sangre. En pocas horas, cadenas de oración de hasta 400 personas hacían cola frente al Centro de Salud. "El padre pidió que digamos que es un líquido de color rojo", explicó una vecina (para mostrar cautela frente a la posibilidad de que sea sangre verdadera). Según David Rogani, cura párroco de la Iglesia de Salto Grande, "la Iglesia no niega ni afirma nada".

Capilla de la Inmaculada Concepción (Villa 9 de Julio, Centeno, Santa Fe). 8/12/2012. Cerca de un millar de personas se acercaron a una imagen de María Rosa Mística que, según los vecinos, derramó lágrimas de sangre. Primero vieron unas gotas rojas sobre el ojo izquierdo. "Tenía los ojos colorados, como si fuera a llorar", precisó María José Reynoso, del Hogar del Misionero. La figura de Virgen María, que sostiene al Niño en la composición de la Sagrada Familia, comenzó a sangrar en la casa de Paola de Miranda. Estaba en un estante al lado del televisor. ¿Cuál es su objetivo cada vez que reaparece? "Yo creo que la Virgen nos dijo acá estoy, acuérdense de mí". De paso, la virgen le aconsejó que dejara la política.

Los títulos que recibe la Virgen no representan diferentes formas de creer en María, que siempre es para los devotos la madre de Jesús. En estas imágenes rebautizadas la fe parece reconstituirse en arreglo al lugar donde se la volvió a ver. Así tenemos, por caso, desde Nuestra Señora de Aparecida hasta Nuestra Señora del Rosario; desde Nuestra Señora de Guadalupe hasta Nuestra Señora de Lourdes, entre muchísimas "otras", que siempre es la misma y cuyos santuarios estuvieron relacionados con milagros que, en su origen, fueron protagonizados por un pequeño número de creyentes.

Según la historia oficial, el 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío Nono, a pedido de diversas universidades católicas, anunció: "Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe". Inmediatamente sonaron las 300 campanas de las torres de Roma y parroquias católicas de todo el mundo celebraron el reconocimiento de la Inmaculada Concepción. Gracias a la infalibilidad papal, que se definió en ese mismo acto, el mundo católico celebra, el 8 de Diciembre de todos los años, el Día de la Virgen.

El dogma según el cual esa mujer que dio a luz "sin pecado" (en alusión a que Jesús nació sin padre biológico) no es aceptado por todos los cristianos. Evangélicos, pentecostales y otras expresiones del protestantismo consideran que la devoción por María, los santos y, en general, el culto a la imagen constituyen una "desviación impropia del Espíritu Santo" o un "espíritu engañoso" (es decir, que su invocación podría relacionarse con el demonio). Pese a esos "saltos" que dificultan todo avance de negociación entre las partes (y atentan contra el ecumenismo que predican unas y otras), en la calle la virgen reaparece sin distinción de creencias.

Alguna vez nos preguntamos en este blog por qué llora la Virgen María. Esta vez nos preguntamos cuándo, dónde y con qué frecuencia se manifiestan estas formas de devoción popular en la Argentina. La lista no es exhaustiva y, obviamente, son bienvenidos los aportes de los lectores.

"HUELLAS" DE LA VIRGEN EN LA ARGENTINA

Parroquia Ntra. Sra de los Ojos Grandes, La Plata, Buenos Aires, 4/3/80. Tres chicos vieron cómo una figura de la Virgen esculpida en madera movió los ojos y entreabrió la boca. Los acompañó un vecino que luego recibió mensajes marianos. El arzobispo Monseñor Antonio Plaza pidió cautela. Pero el párroco Patricio Trevizán aceptó la manifestación.

San Nicolás, Buenos Aires, 25/9/83. Gladys Quiroga de Motta vio y comenzó a recibir mensajes que atribuyó a la Virgen. Declaró que le aparecieron "los estigmas de Cristo" en pies y manos. El obispo Monseñor Domingo S. Castagna impulsó la construcción del santuario María del Rosario de San Nicolás. Devenido centro de peregrinación masiva, el Vaticano estudia la oficialización del alegado milagro.

Capilla Ntra. Sra. de Fátima, Villa Constitución, Rosario, 1/8/84. La familia Gómez y otros vecinos del barrio obrero de Cilsa vieron llorar a la imagen de la Virgen María de la Rosa Mística y sintieron brisas y olor a rosas e incienso. "Este hecho prodigioso es un llamado a la conversión", consideró el padre Ramón Carrizo.

Suipacha, Buenos Aires, 2/86. La abuela Ema Gladys de Farías descubrió una imagen fosforescente de la Virgen de Lourdes en un tanque de agua, a la que atribuyó poderes curativos. No hubo pronunciamiento pastoral.

Resistencia, Chaco, Semana Santa del '88. El músico Tito Ayala juró haber visto flotar a la Virgen"en dirección a la salida del sol" junto a su ahijado Horacio. "Más tarde subió lentamente hasta desaparecer en una especie de fogonazo", declaró. Luego se sumaron testimonios en Corrientes.

Villa Urquiza, Ciudad de Buenos Aires, 31/5/88. María Julia y Julia Angélica Fraiz cambiaron de lugar una estampita de la Virgen de San Nicolás y vieron brotar sangre de pisos, zócalos y sábanas. La Iglesia no opinó.

Haedo, provincia de Buenos Aires, 13/6/88. Junto a una estatuilla de la Virgen que tiene sobre su heladera, la parapsicóloga María Teresa notó asombrada que el hielo se filtraba bajo la forma de pimpollos de rosa. "Este regalo del Cielo -dijo- se repite el 13 de cada mes".

Bernal, provincia de Buenos Aires, 21/6/88. La señora María Esther Fabiani vio cómo comenzó a manar sangre de los ojos de una imagen de María Rosa Mística y anunció curaciones milagrosas. No se conoció la opinión de la Curia.

San Francisco Solano, Buenos Aires, 21/7/88. La señora Elena Rodríguez descubrió que la estatua de María Rosa Mística lacrimaba sangre. Rodríguez luego fue acusada por su hija de quedarse con las limosnas recaudadas para el pueblo. Los voceros del clero permanecieron ajenos a la cuestión.

Rafael Calzada, Buenos Aires, 1/90. Una imagen de cera de la Virgen que preside una precaria capilla del barrio San Pedro lloró frente al hijo del dueño del terreno, don Mario Lemos. "Tenían el mismo gusto de las lágrimas humanas", dijo.

Barrio Fisherton, Rosario, 20/6/91. Vicente Rodríguez aseguró que sendas imágenes de la Virgen y San José se materializaron en una pared de su casa. "No hay elementos para pensar en una aparición", descartó Monseñor Jorge López, arzobispo de Rosario.

Colegio San José Obrero, Neuquén, 20/6/91. Alumnos y docentes asistieron a un llanto de sangre de María Rosa Mística en la capilla escolar. El fenómeno se repitió a mediados de diciembre. El obispo de Neuquén, Monseñor Agustín Radrizzani, relativizó el caso: "Es posible. Pero si la fe es auténtica, no necesita milagros para sostenerse".

Colegio Ntra. Sra. de Lourdes, La Plata, 16/11/92. Un grupo de alumnos vio aparecer la virgen, la cual "se quedó" en el cristal de una ventana del aula. Monseñor Rodolfo O'Neill dijo: "Lo único comprobable es la afirmación". A instancias del párroco Agustín Lucino, el vidrio se trasladó al patio de la Iglesia de Ntra. Sra. de Lourdes.

Salta, 16/11/92. La señora Elisa Sánchez Bustamante anunció que brotaron lágrimas del rostro de una estatua de la Virgen María del Rosario de San Nicolás. "La Virgen se está manifestando en muchas partes", dijo el padre Martiarena, secretario de la Curia.
Bº Concepción, San Juan, 2/4/93. El señor Juan Carlos Acosta descubrió una brillante imagen de la virgen en una pared de su casa. Con una capa blanca a un costado y sus manos unidas, la aparición suscitó gran fervor. Fastidiado por el barullo, un grupo de vecinos consiguió que un juez prohibiera ingresar en la casa.

Pampayasta, Córdoba, 12/2/94. La señora Rosa Fonseca miró una mancha de humedad en la pared y vio que era la Virgen de Lourdes que lloraba. Miles de personas fueron a rezar frente al humilde hogar de los Fonseca. Un cura de Oncativo, Córdoba, declaró: "Son cosas de Dios. Pueden suceder".

Iglesia de San Francisco, La Rioja, 13/5/94. El día en que se celebra su fiesta, el pueblo se conmocionó ante la aparición de sendas figuras de la Virgen en el campanario de la parroquia. "Son oxidaciones propias de la chapa de zinc de la cúpula", refutó el fraile Alberto Ameri.

Munro, Buenos Aires, 12/2/95. El niño José Benjamín descubrió lágrimas de sangre en una imagen de la Virgen de Luján que protege el frente de una casa vecina. El fervor vecinal obligó enrejar la imagen. El padre Norberto Pohl pidió prudencia. "Como nadie prohíbe ir a rezar allá —precisó—,yo aprovecho para catequizar".

Consejo Provincial del Menor, La Plata, 19/2/97. La empleada Virginia Timberi y sus compañeras distinguieron la figura de la Virgen plasmada en la ventana del despacho del director de personal. El obispo de La Plata, monseñor Carlos Galán, fue escueto y contundente: "La Virgen —dijo— no se presenta de esta manera".

Posadas, Misiones, 2/03/2003. Primero fueron cristalinas y luego de sangre, las lágrimas que se deslizaron a través de una lámina de Jesús Buen Pastor en la casa de Cristina Gory Rebhein. "Lo comprobé. Es un milagro. Cristo llora sangre. Es un hecho real", afirma el párroco Roberto Barchieto.



Imágenes del Canal Misionero de Noticias.

Oratorio del Sagrado Corazón de Jesús, Yerba Buena, Tucumán, 06/2010. Una imagen de Jesús, que es parte de un relieve metálico que representa la última cena, derramó lágrimas ensangrentadas. Una larga procesión de creyentes colmó la parroquia desde ese día.

Bº Santa Ana, provincia de Salta, 11/02/2011. Una estatuilla doméstica de la Virgen Inmaculada de La Medalla Milagrosa lloró sangre, abrió la boca y agachó la cabeza en forma de plegaria. Sus ojos, dice la propietaria, primero "se le pusieron negros". Luego una lágrima roja comenzó a rodar por la mejilla de la imagen. Y, desde ese día, empezó a cambiar las expresiones de su cara y la posición de su cabeza.

Casita de la Virgen de Lujan de Quilmes Oeste, 12/10/2011. Claudia Buchet, quien pedía a la virgen por la salud de su hijo, compró una imagen de plástico que comenzó a lacrimar sangre. Lo mismo sucedió con un cartel con la imagen de la Virgen. Desde entonces Claudia dice comunicarse con la virgen y recorre el país formando grupos de oración con la imagen de la "Virgen de la Humanidad de Quilmes". Al llamar a la casa de Buchet, el contestador responde: "Para dejar su oración espere la señal".

Avellaneda, Buenos Aires, 11/2011. Una estatua de la Virgen del Rosario de San Nicolás y otra del Sagrado Corazón de Jesús comenzaron a sangrar "tras el atentado a las Torres Gemelas". La dueña de ambas figuras resultó ser Martha Rosemberg, psicóloga y ex actriz, ya famosa por afirmar que lleva "los estigmas de Cristo" desde el 16 de agosto de 2001.

Barrio El Remanso Loreto, Santiago del Estero, 08/05/2012. Una pequeña imagen de yeso de María Rosa Mística comenzó a llorar sangre y en pocos días ya se habían acercado más de mil personas a venerarla por un vecino, que llamó a una radio para contar el caso. Reina Matilde Juárez de Quiroga explicó que el fenómeno había ocurrido antes y no lo dieron a conocer. "La Virgen quiere que se vuelva a rezar", sostuvo.

Parroquia San Pedro y San Pablo de la ciudad de Apóstoles, en Misiones, 11/12/2012. Una imagen de la Madre Dolorosa (la cual sostiene a un Jesús agonizante) ubicada en la iglesia comenzó a lacrimar. El párroco Humberto "Quique" López decidió sacar la virgen fuera del templo "para que todos puedan participar". La manifestación colmó la capacidad de la parroquia. "Es un mensaje divino sobre el cual todos tenemos que reflexionar", afirmó.

Bibliografía consultada: "Apariciones actuales de la Virgen María", René Laurentín (Ediciones RIALP, 1988). Revista Descubrir Año 6 - N° 70, mayo de 1997.

Argentina conmocionada con virgen que llora sangre